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Victor Lax
Tuisha & Gaurav | Boda Hindú | Da nang | Vietnam

Boda india de destino en Vietnam.

Puede parecer previsible, pero si en aquella primera boda que fotografié alguien me hubiera dicho que años después tendría la oportunidad de fotografiar una boda hindú en Vietnam, no me lo habría creído.

Empecemos a contar esta bonita historia desde el principio. Nunca había fotografiado una boda india y, como os podéis imaginar, estaba en mi lista de deseos. Digamos que fotografiar una boda hindú era uno de mis sueños.

Así que cuando Tuisha y Gaurav contactaron con nosotros para fotografiar su boda hindú en Vietnam, nos quedamos sin palabras. No nos lo podíamos creer: ¡íbamos a fotografiar nuestra primera boda hindú!

Tuisha y Gaurav iban a organizar una boda de cuatro días en Da Nang, una de las ciudades más bonitas de Vietnam. Imaginaos, 4 días de boda, jajaja, aquello iba a ser toda una maratón.

Así que Erika y yo nos concentramos al máximo para dar lo mejor de nosotros. Teníamos que estar al 100% cada día y contar la mejor historia contada hasta ahora.

Cada día hubo todo tipo de rituales, fiestas y ceremonias. Empezamos a fotografiar el primer día con el festival de henna, y después vinieron el Haldi, el Baraat, las ceremonias de la boda y el Sangeet.

Sundowner.

El Sundowner fue la primera fiesta, en la que Tuisha & Gaurav, junto a sus familias, dieron la bienvenida a todos los invitados.

Antes, les pedimos a la pareja hacer unas fotos en el palmeral de la playa. La luz en ese momento era simplemente perfecta, así que a los pocos minutos seguimos a Tuisha y Gaurav para empezar a fotografiar la fiesta.

Veydaa Events se encargó de organizarlo todo a la perfección y montó a la orilla de la playa una gran carpa para recibir a la pareja y empezar a disfrutar de la fiesta por todo lo alto.

Haldi

Llegó el día más importante. Durante el día, Erika y yo íbamos a fotografiar el ritual del Haldi, el Korath, el Nikasi, el Baraat y, por último, la ceremonia religiosa.

El Haldi es el primer ritual del día principal de la boda. Sin duda, es la ceremonia más divertida de una boda india.

La mayoría de los invitados visten tonos de sol (amarillo, melocotón, naranja…), como los colores del amanecer.

A los novios se les aplica una pasta de cúrcuma llamada haldi. Simboliza un ritual de embellecimiento de la pareja por parte de la familia.

La pasta de cúrcuma la aplican las mejores amigas de la novia, sus hermanas, tías, su madre y su padre.

Es una ceremonia llenísima de color, con mucha diversión, agua y colores.

Después del Haldi, todos se preparan para la gran ceremonia, y los novios no pueden verse hasta los pheras (los votos).

Baraat

El Baraat es un acto reservado a la parte masculina de la boda. Es una tradición muy importante en la que Gaurav recibió su bendición.

Primero se celebra el Safa Bandi, en el que los hombres de la familia del novio se atan turbantes en la cabeza para prepararse para el Baraat.

El Baraat es la procesión nupcial que acompaña al novio en su camino hacia el lugar de la boda.

Gaurav iba sentado en un coche que lo llevaba hasta el lugar de la boda mientras sus amigos y su familia bailaban y lo celebraban a su alrededor. Creedme: justo en ese momento empezó a llover y fue épico. Memorable.

Cuando el Baraat llegó al mandap, la familia de la novia los esperaba para darles la bienvenida.

La ceremonia

Sin duda, era la parte más importante de la boda, y teníamos que estar muy concentrados para capturar no solo todos los momentos, sino hacerlo además de una forma creativa.

Cuando el Baraat llega al mandap, la familia de Tuisha estaba esperando para saludarlos y darles la bienvenida.

Justo antes de entrar a la ceremonia, Gaurav golpeó un árbol de neem con un palo. Es una de las tradiciones de la boda para alejar todas las energías negativas.

La madre de la novia recibió a Gaurav ofreciéndole dulces y flores, celebrando la pooja y otros pequeños rituales, como pellizcarle la nariz.

El momento en que Tuisha bajó las escaleras hasta donde estaba Gaurav fue único. En ese instante sentí algo que nunca había vivido como fotógrafo de bodas.

Después, los novios se colocan el uno al otro guirnaldas de flores al cuello. Es la ceremonia del Varmala.

Durante esta ceremonia el ambiente era increíble y todo el mundo miraba emocionadísimo. Fue un momento muy importante que Erika y yo fotografiamos desde distintos puntos de vista para conseguir perspectivas completamente diferentes.

Tras el Varmala, un extremo del velo de la novia se ata a un extremo de la faja del novio formando un nudo. Todo este ritual simboliza la unión de la pareja.

Desde el escenario del Varmala, el novio y los padres de la novia se dirigen al mandap nupcial, donde les espera el sacerdote.

En ese momento, su padre entregó a Tuisha al novio durante la ceremonia del Kanyadaan. Prateek, el padre de la novia, pregunta al novio si está dispuesto a asumir la responsabilidad de su hija. El mismo ritual se repite con la novia, que también acepta a la familia y el apellido del novio. La pareja se compromete a superar juntos los retos de la vida y a apoyarse el uno al otro durante toda su vida.

Después del Kanyadaan, Prateek puso la mano de su hija sobre la del novio y le pidió que la aceptara como esposa. Esta tradición representa la unión de dos almas.

El ritual se completa atando un hilo sagrado sobre las manos unidas.

Y llega el momento principal: ¡los pheras! La pareja da cuatro vueltas alrededor del fuego sagrado.

Por último, Nisha, la hermana de la novia, le dio a Tuisha un puñado de arroz inflado que tuvo que lanzar al fuego sagrado junto a Gaurav.

Todo esto marcó el final de los rituales védicos de la boda. Después vino un ritual muy importante llamado sindoor daan: el novio llenó la raya del pelo de la novia con polvo rojo bermellón. Esto simbolizó el final de la ceremonia y el comienzo de una nueva relación entre la pareja.

Los rituales de la boda quedan oficialmente completados y la pareja ya está casada según el hinduismo.

¡Fiesta en la piscina!

Por fin llegamos al cuarto día, casi sin haber podido descansar porque la fiesta terminó tardísimo, pero estábamos ya totalmente metidos en el ambiente de la boda, así que, aunque parezca extraño, ¡estábamos frescos para fotografiar un día épico!

Por la mañana seguimos fotografiando más rituales, como el Joota Chupai y el Jua Jui, y pronto empezó una gran fiesta junto a la piscina. Erika y yo nos lanzamos a la fiesta y no paramos hasta la puesta de sol, cuando le pedimos a la pareja que bajara a la playa para hacer unos retratos.

Fiesta Sangeet

El Sangeet fue el último acto que fotografiamos. Una fiesta perfectamente organizada en un lugar increíble. En serio, ¡aquella fiesta fue la guinda del pastel!

Además, el lugar estuvo a la altura.

Sin duda recordaremos esta experiencia maravillosa el resto de nuestras vidas. Son recuerdos felices y, todavía hoy, cuando vemos a Tuisha y Gaurav en redes sociales, nos llena de alegría. Fue todo un privilegio fotografiar una boda así.

¡Gracias, Tuisha, Gaurav y familia!

Estamos inmensamente agradecidos por haber tenido la oportunidad de fotografiar a esta gran pareja y a sus familias.

Gracias por todo

Erika creó este increíble pase de diapositivas de su boda. ¡POR FAVOR, no os lo perdáis!